
Ahora estoy sola en los grandes pasillos de mi casa, sentada, observando el silencioso sol que se consume sin pausa, imaginándolo todo desde más cerca, más lento, más paciente, pero y sin embargo, cuando cierro los ojos, solo veo tus manos sustituyendo a la suave brisa que me acaricia, tus labios como el oxígeno que necesito para vivir, tu cuerpo como la naturaleza pura, sin atavíos, sin colores que no son los suyos, cubriendo el mío, como la manta que me da calor, y eso quiero, quiero que entres en mí, no lento, si no rápido, pero lento, conservando juntos el momento de la unión, sintiéndonos uno aunque seamos dos, dame ese recuerdo, y no me lo quites nunca, no lo destruyas, no lo conviertas en cenizas perdidas.
Ahora estoy sola en el pequeño rincón de mi interior, observando desde las oscuridad el sol poniente que se despide una vez más, y me recuerda, que tú ya no estás.
Märchenprinzessin.
No hay comentarios:
Publicar un comentario